Cuando se desea crear una atmósfera cálida y acogedora en nuestro hogar, existen diferentes soluciones de acuerdo a lo que se desea enfatizar o realizar ahí, primero hay que definir qué espacio debe estar más iluminado, si se debe de optar por una iluminación regulable para ajustarla según si se desea un espacio más íntimo, o si se requiere de mayor concentración, intensificar un poco la luz. Existen diferentes tipos de iluminación que se adecuan a los objetivos y funciones de cada espacio:

La iluminación general: se distribuye luz de forma uniforme, utilizando una luminaria colgante, este tipo de iluminación resulta útil para actividades generales y para reducir la luminancia relativa del entorno.

La iluminación de actividades: implica el uso de luz brillante que ayuda a mejorar la concentración; consiste en aportar iluminación intensa a un área que es relativamente pequeña, en la que se efectúan tareas como la lectura, la escritura, étc.

La iluminación de foco: que mediante spots se hace hincapié en aspectos decorativos de la casa; como por ejemplo acentuar un cuadro o enmarcar una mesa. Este tipo de iluminación tiene como objetivo el de crear puntos focales que llamen la atención de los observadores.

La iluminación ambiental: en este tipo de iluminación se juega con la intensidad del color y las sombras, está dirigida a crear un ambiente especial, generalmente emite una luz que no es lo suficiente intensa para iluminar una actividad ya que lo que se busca es destacar la forma en que se proyecta la luz. 

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